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10 consejos para ajustar el presupuesto de obra de una vivienda
10 consejos para ajustar el presupuesto de obra de una vivienda
Los precios de la construcción varían constantemente y según a quién pidamos presupuesto nos dirán unos precios u otros. Pero mientras que lograr que un presupuesto suba es una tarea muy sencilla, conseguir que se ajuste es todo lo contrario.
Fecha:
25 de noviembre de 2019
Escrito por:
Jorge Sanfulgencio Tomé

Si queremos construir una vivienda, lo primero que debemos saber es cuantos metros cuadrados necesitamos y con qué presupuesto contamos. Si ese presupuesto es superior a 1.700 €/m2 no deberíamos tener problema para construir, pero cuando bajamos de esa cifra (y dependiendo también en gran medida de la zona en la que vayamos a construir) es muy probable que necesitemos ajustar el presupuesto de la obra lo máximo posible, para lo cual puedes seguir los siguientes consejos.

1. Elije el sistema constructivo apropiado

Este punto es, probablemente, el más complicado de explicar y, a la vez, uno de los que más pueden afectar al presupuesto. Una parte importante del presupuesto de construcción de una vivienda se destina a la estructura y a la envolvente, y cada vez son más las soluciones constructivas disponibles para ejecutar estas partes del proyecto. Una misma casa construida en madera, en fábrica de ladrillo, en hormigón o con una estructura metálica, va a tener precios drásticamente distintos. Además, cada año salen nuevos sistemas, como podrían ser el hormigón celular o las construcciones de paja comprimida, y la elección se complica cada vez más.

Para hacer este punto aún más enrevesado, no siempre un tipo de sistema es más barato que otro. Aunque normalmente la fábrica de ladrillo es la opción más económica, seguida del hormigón y acabando con la estructura metálica, factores como la disponibilidad de ese material en la zona o la experiencia del instalador con dicho material pueden afectar también al precio. Lo más recomendable es valorar las opciones más viables para cada casa cuando el arquitecto está desarrollando el proyecto básico, para saber cuál es el sistema constructivo más económico para cada caso.

2. Da prioridad a lo esencial

Si el presupuesto es muy ajustado y es completamente necesario ajustarse a él, la mejor solución es quitar partidas de obra. Esto no implica necesariamente que se estén sacrificando ciertas partes de la casa, sino que algunos puntos del presupuesto no son primordiales para la construcción de la vivienda y pueden ser ejecutados en el futuro sin perjudicar la habitabilidad de la vivienda. Normalmente, las primeras partidas en las que pensamos cuando hay que quitar algo hasta una segunda fase, son las referentes a la urbanización de la parcela: elaboración de caminos, jardinería, vallado perimetral, piscina… Aunque estos puntos no se ejecutan durante la construcción de la vivienda, pueden dejarse contemplados en el proyecto para que ya cuenten con la licencia necesaria.

Dentro de la casa se puede prescindir de ciertas partidas de acabados, pero nunca de partidas de estructura e instalaciones. Por ejemplo, se puede dejar toda la instalación eléctrica de la casa pero prescindir de la colocación de algún aplique o lámpara, ya que se puede colocar sin problema más tarde.

3. Divide el presupuesto por oficios

En la construcción de una vivienda intervienen multitud de oficios distintos, desde el albañil, que es quien probablemente pase más tiempo en la obra, hasta los profesionales más especializados, como puede ser un instalador de placas solares fotovoltaicas, pero, en general, hay cinco grandes oficios dentro de la obra: albañil, electricista, fontanero, carpintero y cerrajero. Una constructora pequeña normalmente tendrá en plantilla a varios albañiles (peones y oficiales), y una mediana puede que cuente además con electricistas y fontaneros, pero en la mayoría de casos, las constructoras subcontratan la mayor parte de la obra y, a veces, incluso toda la obra.

Cada vez que una constructora subcontrata a un trabajador o empresa externa le está añadiendo un beneficio sobre su precio base. Eso quiere decir que si en lugar de buscar una constructora para construir nuestra vivienda buscamos cada oficio de forma independiente vamos a lograr un ahorro muy importante. Por desgracia, esto no es tan sencillo como suena, ya que si no contamos con una empresa constructora no tendremos a nadie para organizar a todos los trabajadores y empresas y esto suele acarrear plazos mucho más largos en la construcción. Nosotros recomendamos contar siempre con una constructora, que aparte de darnos unos plazos más ajustados nos va a dar unas garantías globales, pero sacar del presupuesto los trabajos más especializados, aquellos que intervienen en la obra de forma muy puntual como, por ejemplo, la empresas de ventanas, cocinas, piscinas, placas solares, armarios…

4. Busca materiales y trabajadores de la zona

Este es un punto bastante obvio, si te quieres construir una vivienda en Galicia no contrates a una empresa de Murcia. Todas las empresas cuando dan un precio tienen antes en cuenta todos los gastos que les va a suponer ese trabajo, esto quiere decir que si dos empresas tienen que construir la misma casa pero una de ellas se encuentra a 2 kilómetros y la otra a 200, la empresa que está más lejos va a subir el precio de la construcción, ya que su presupuesto tiene que contemplar todos los gastos de desplazamiento y el tiempo perdido durante los mismos.

Entonces parece sencillo, si queremos conseguir un buen precio siempre debemos recurrir a empresas, materiales y trabajadores de la zona. Por desgracia, no siempre es así, ya que hay otro factor muy relevante para que una empresa de un presupuesto, el volumen de trabajo. Cuanto más trabajo tiene una empresa más altos serán sus precios y viceversa, esto quiere decir que si en la zona en la que queremos construir nuestra vivienda hay muchas construcciones en marcha los precios no van a ser tan buenos por muy cerca que esté la empresa o trabajador.

5. La eficiencia energética compensa

Hace unos años, construirse una casa eficiente o incluso pasiva era algo exclusivo, especial y complicado, por suerte, a día de hoy este no es el caso. La normativa europea y también nacional se ha ido actualizando en los últimos años para ser mucho más exigente con el ahorro energético de los edificios de obra nueva hasta el punto de obligar a construir edificios nZEB (consumo casi nulo). El hecho de que se esté normalizando este tipo de construcción está haciendo que aumente la competencia y la demanda en estos sistemas y materiales, lo que genera una bajada de precios. Por ejemplo, el precio de las placas solares no para de bajar y, a la vez, son cada vez mucho mejores.

Como estudio de arquitectura especializado en viviendas de alta eficiencia energética podemos garantizar que si una vivienda se estudia correctamente para ser eficiente, la inversión extra que puede suponer hacerla de consumo casi nulo se rentabiliza en muy pocos años (entre 5 y 10 años). Aunque este tema no supone un ajuste en el presupuesto de la obra, si es un ahorro a largo plazo, probablemente el mayor ahorro económico de todos.

6. Compara presupuestos

Los precios de la construcción pueden variar drásticamente entre empresas. Aunque existan bases de precio que deberían servir por igual para todos, luego cada empresa tiene que sumar sus gastos generales y beneficio y ahí pueden darse grandes cambios. Además, las constructoras van adaptando sus precios unitarios para cada partida por otras razones, como puede ser tener que subcontratar a otra empresa para realizarla, ser la primera vez que presupuestan algo (y por lo tanto no se quieren arriesgar) o quizás es una partida que implica un material que saben que pueden conseguir a muy buen precio.

De una forma u otra, siempre es recomendable pedir precios a varias empresas para luego poder comparar entre ellas. En Arrevol, dentro de la gestión integral que ofrecemos en cada proyecto, nos encargamos de pedir precios a distintas empresas para luego poder elaborar un documento comparativo que ayudará a ajustar el presupuesto y dar con la empresa con la mejor relación calidad/precio.

7. Ve en busca de ofertas

A mucha gente puede sonarle extraño hablar de ofertas cuando se quieren construir una casa, pero una parte importante del presupuesto de construcción son materiales, desde los ladrillos, el mortero o unas tejas, hasta los grifos, los enchufes o las puertas de paso. Son miles las empresas que venden materiales de construcción en España y saben que para atraer más clientes, entre otras cosas, necesitan precios competitivos y atractivos. Estos precios los logran muchas veces con descuentos, ofertas e incluso liquidaciones de stock.

Encontrar las mejores oportunidades y los mejores precios para una obra lleva mucho tiempo y dedicación, y el constructor no lo va a hacer, ya que su beneficio está principalmente en la mano de obra y no tanto en el material. Si hay una verdadera necesidad de abaratar costes en los materiales y cuentas con tiempo suficiente, nuestra recomendación es estar muy pendiente de páginas web de materiales, donde anunciarán ofertas cada cierto tiempo, y visitar todos los showrooms posibles. En el caso de las cocinas, por ejemplo, hay tiendas que venden sus cocinas de exposición por un precio muy inferior al real, por el hecho de que han estado expuestas varios meses en su tienda.

8. Las calidades y el tamaño marcan la diferencia

Si el presupuesto con el que contamos ya está ajustado al máximo y aún así no es suficiente, entonces es cuando debemos optar por renunciar a ciertas calidades o reducir el tamaño de la vivienda. Esta solución es mucho más drástica que las anteriores que hemos mencionado ya que supone cambiar el proyecto, pero en los casos más extremos es posible que esa sea la única salida. Quitar metros cuadrados construidos a la vivienda es una solución radical pero muy efectiva y, obviamente, va a suponer un menor coste.

Por otro lado, tenemos la opción de cambiar las calidades del proyecto. Con calidades nos referimos a los acabados, materiales y técnicas de construcción que se vayan a usar para dar el aspecto estético a la vivienda, tanto interior como exterior. Aunque estos cambios afectan directamente al aspecto de la vivienda, no tienen por qué ser tan drásticos como reducir los metros cuadrados y pueden tener un efecto enorme en el presupuesto. Por ejemplo, una vivienda de 150 m2 útiles de dos plantas tiene aproximadamente 200 m2 de fachada, y la diferencia de precio entre unos acabados y otros, un mortero monocapa, un mortero de cal, un revestimiento en madera o uno de piedra, puede ser fácilmente de hasta 100 €/m2, por lo que un cambio en tan solo un acabado puede suponer una diferencia de miles de euros.

9. Cuenta con un arquitecto desde el principio

Recientemente entró a nuestro estudio una pareja que se quería construir una vivienda en la sierra de Madrid, hasta ahí todo normal, pero pasado un rato nos comentaron que ya tenían un par de presupuestos de constructoras para hacerles la casa y que habían venido a nosotros porque los constructores les habían comentado que necesitaban un proyecto. Los dos presupuestos eran radicalmente distintos, cada uno construía la casa como le parecía, con el sistema constructivo que preferían y los acabados que mejor les venían, eran presupuestos inservibles.

No son pocas las personas que se quieren construir una vivienda y han hablado con nosotros después de haber contactado ya con algún constructor en busca del “mejor precio”. Si hablamos con un constructor para pedirle precio sin tener un proyecto, lo mejor que nos va a poder ofrecer es el presupuesto de algún otra casa que ya haya construido anteriormente y que tenga un tamaño similar al que nosotros buscamos. Ese precio puede servir para orientarse, para saber por qué cifras va a moverse el proyecto, pero no nos va a ayudar en nada a ajustar el precio. Antes de nada, si lo que queremos es construirnos una vivienda, necesitamos contar con un arquitecto y, si el presupuesto es muy ajustado y antes de nada queremos saber qué nos va a costar, los arquitectos podemos hacer unos presupuestos estimativos con bases de precios o medias de cada municipio.

10. Se paciente

Por último y ante todo, ten mucha paciencia. Las prisas no van a ayudar a ajustar precios, todo lo contrario, si metemos prisa a cualquier empresa que queramos contratar lo más probable es que suban el precio. Si queremos poder ajustar el presupuesto de nuestra obra y aplicar todos estos consejos que hemos comentado, vamos a necesitar tiempo. Cuanto más tiempo dediquemos a comparar empresas, buscar ofertas, estudiar bien el proyecto, etc. más probabilidades tenemos de lograr nuestro presupuesto objetivo.

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