
A la hora de diseñar cualquiera de los espacios de nuestra casa, tenemos que decidir que tipo de material o color queremos para alicatar un baño, una cocina o aquella pared más protagonista de nuestro salón o dormitorio, pero una vez que hemos elegido un material, no somos conscientes de que existen infinitas posibilidades para colocar las piezas que compondrán nuestra pared o suelo.
Hoy vamos a hablar en el blog sobre cómo aportar a nuestras estancias distintos estilos y diseños a partir de diferentes colocaciones de las piezas de alicatado o aplacado. Las posibilidades son completamente ilimitadas y en muchas ocasiones es el ingenio del diseñador, ya sea un arquitecto o un interiorista, el que dará lugar a composiciones completamente originales para nuestra casa, pero para quién no cuente con un profesional para la ocasión, estos son los tipos de colocación más comunes:
1. Junta corrida
Quizá sea una de las formas más habitual de colocar un alicatado o aplacado. Consiste en disponer las piezas una tras otra en línea recta, tanto en sentido horizontal como vertical, creando juntas continuas.


Este sencillo diseño transmite orden a nuestras estancias. La atención se fija completamente en el material y no en su composición. Aunque si queremos añadir una mayor complejidad se pueden añadir diferentes colores, texturas o incluso profundidades, creando hornacinas.
2. Matajunta
Este diseño, al igual que el anterior, ha sido un clásico en el alicatado de las viviendas desde hace muchos años. Tal y como su propio nombre indica, consiste en colocar las piezas alternando las diferentes juntas entre las distintas hileras, de manera que las juntas quedan justo a la mitad de la hilera superior e inferior. El matajuntas, o rompejuntas como también se puede llamar, puede colocarse en horizontal o vertical. Mientras que en la junta corrida tanto las juntas verticales como las horizontales son continuas, en este caso, una de las direcciones es continua y la otra se corta constantemente.


3. Matajunta desplazada
Es una variante un poco más atrevida que la anterior, ya que la línea de piezas se desplaza hacia uno de los extremos de la pieza de la fila inferior y superior, rompiendo la simetría. Es habitual encontrarnos matajuntas desplazadas a tercios o cuartos, pero realmente podemos colocarlas a la distancia que más nos guste. Nuestro consejo es que, una vez tengamos el material en la obra, le digamos a nuestro alicatador o marmolista que haga varias pruebas (sin llegar a agarrar o pegar las piezas, solo apoyándolas) para así poder tomar una decisión con mayor seguridad.


Este diseño crea un ambiente más desenfadado y divertido, huyendo de lo clásico y convencional.
También podemos encontrar una variante dentro de esta colocación, donde una de las hileras se coloca doble cada fila, complejizando el diseño final.


4. Linea cruzada
La colocación de los alicatados en línea cruzada consiste en formar un cuadrado intercalando dos piezas en vertical con otro par en horizontal. Se crea entonces un efecto muy dinámico y atractivo en cualquier paramento, convirtiendo esa pared en la protagonista de la estancia.

Hay que tener en cuenta que para formar dicho cuadrado la pieza debe ser de proporción 1:2, sino se creará un efecto distinto también muy original. Este tipo de colocación lo vemos constantemente en los clásicos parqués de viviendas antiguas, pero ahora ha resurgido con fuerza en la colocación de azulejos en baños y cocinas.
5. Espiga
Si estás buscando un estilo diferente y especial, el diseño de espiga es perfecto para ti. Al igual que en el caso de la línea cruzada, este tipo de colocación lo solemos ver en parqués o acabados de madera, pero su uso en alicatados, sobre todo de pequeño formato, es cada vez más habitual.
La espiga consiste en colocar cada pieza en diagonal alternando la dirección de una con la siguiente para formar una punta o forma de flecha. Para conseguir un diseño más complejo se puede generar la espiga colocando las piezas de dos en dos.
Este tipo de colocación suele ser más estética con azulejos muy rectangulares, cuya proporción sea 1:4 o 1:5, pero aquellos con medidas más clásicas también se utilizan para crear parámetros realmente interesantes.

En la actualidad, este diseño se encuentra en auge, y está en continuo desarrollo y experimentación. Cada día vemos nuevas variaciones, alternando el color, el material o incluso creando distintas hileras contrapeadas.
Conclusión
Estas colocaciones que acabamos de ver son las más comunes para azulejos y piedras naturales, por lo que cualquier alicatador o marmolista con el que decidas colaborar estará familiarizado con ellas. Si estos diseños que hemos visto no son inspiración suficiente, siempre puedes aportar a tus estancias distintos juegos espaciales mezclando colores, materiales, dando más protagonismo a una de las paredes, insertando hornacinas, alicatando solo hasta una determinada altura o jugando con la iluminación.
Desde arrevol Arquitectos te animamos a elegir aquel que más te haya gustado para aportar vida y estilo a todos los rincones de tu vivienda.
