Cada año el mundo de la construcción se reinventa con nuevas técnicas, nuevas tecnologías y nuevos materiales. Hay ingenieros que trabajan cada día para crear hormigones más ligeros o aceros más resistentes, y luego están aquellas personas que cogen el material que tienen más a mano y se montan una casa, un hotel o incluso una catedral. Son de estos últimos de quienes hablaremos aquí, una serie de materiales de lo más inusuales para la construcción.
Botellas

Tito Ingenieri, artista argentino (u “obrero del arte” como prefiere definirse él), decidió en el año 1990 construirse una casa hecha de botellas y, después de más de 6 millones de vidrios reciclados y muchos años de trabajo, su casa ha tomado forma y es ahora lugar de visita y admiración para los vecinos de Quilmes y demás curiosos.
“Parto de las estructuras de hierro y voy pegando las botellas con cemento, arena y ceresita. Unas 500 por día”
“El no tener prejuicios con materiales de desecho, e intentar elevarlos a través del arte en la consideración valorativa, hace que me considere un artista social, y bueno, ese es mi estilo de vida…”
Antigüedades

La porcelana en si misma no estaría dentro de los materiales inusuales usados en la construcción, pero los jarrones antiguos de porcelana china sí.
Si vamos a la ciudad costera de Tianjin, en China, nos encontraremos con un extraordinario museo, conocido como China House, dedicado y construido con porcelana china. Zhang Xueliang utilizó 4.000 piezas de porcelana antigua, desde la dinastía Tang (618-907) a la dinastía Qing (1644-1911), y más de 20 toneladas de cristales naturales para cubrir el museo. Cerca del 80% de la porcelana usada procedía de antigüedades dañadas o rotas.
“La experiencia es como un niño construyendo la casa de sus sueños con bloques de juguete. Todo lo que necesito es mi imaginación para crear y explorar con una enorme cantidad de piezas de porcelana.”
Neumáticos y desechos

Lo que comenzó como un experimento para crear casas a partir de materiales de desecho, y que ocupo 25 años de la vida del arquitecto Michael Reynolds, es ahora un gran éxito que se ha extendido por todo el mundo. Usando neumáticos, botellas de cristal, latas y otros desechos se ha logrado crear hábitats únicos y sostenibles, con inmejorables cualidades térmicas, estructurales y ambientales. Estos proyectos se conocen hoy con el nombre de “Earthships”.
Pan de jengibre

Hablando de materiales inusuales en la construcción, no podía faltar este. Si alguna vez has pensado en la posibilidad de tener una casa comestible, como la casa de la bruja del cuento de Hansel y Gretel, es probable que lo considerases ficción, un sueño inalcanzable. Pero un grupo de tejanos hambrientos de record (perdón por el chascarrillo) lo han hecho realidad construyendo la mayor casa de jengibre del mundo. Con 3.266 kg de harina, 7.200 huevos, 1.400 kg de azúcar moreno, 800 kg de mantequilla y 22.304 piezas de caramelo, esta pequeña casa de tan solo 2 habitaciones cuenta con 35.823.400 deliciosas calorías.
Lego

Construir edificios usando bloques de Lego no parece nada fuera de lo ordinario, o al menos no lo es hasta que construyes una casa de dos plantas perfectamente habitable. Ese es el reto que llevó a cabo James May, presentador de televisión británico, junto a más de 1.000 voluntarios. La casa se construyo en 2009 en Surrey, Inglaterra, y necesito cerca de 3.300.000 piezas para completarse. La casa cuenta incluso con inodoro y ducha construidos también con bloques de lego, pero por desgracia tuvo que ser demolida.

3 respuestas
Me ha parecido un artículo muy interesante. Yo cada vez estoy más convencida de la importancia de los materiales de construcción. Hay que tener muy en cuenta que, por ejemplo, una buena <a href="https://www.impimur.com/impermeabilizacion/">impermeabilización de cubiertas</a>, tejados, paredes, utilizando las técnicas adecuadas es el mejor paso hacia un buen aislamiento, climatización y ventilación
Puedo leer: "construirse una casa echa de botellas"
Por favor, corregirlo, pues daña la vista.
Disculpa el error Pepe, ya lo hemos corregido. Gracias.