Blog

¿Cuál es la mejor forma de aislar tu vivienda? Los 8 mejores aislantes térmicos
¿Cuál es la mejor forma de aislar tu vivienda? Los 8 mejores aislantes térmicos
Aislar adecuadamente nuestra casa es una buena inversión con la que ganaremos confort y ahorraremos a largo plazo. Pero para hacerlo bien hay que tener claros algunos conceptos básicos y saber que tan importante es el material con el que aislamos, como la estrategia que usamos para aislar bien nuestra casa.
Fecha:
23 de mayo de 2022
Escrito por:
Julio A. Romero Alonso

Aislar adecuadamente nuestra casa es una buena inversión con la que ganaremos confort y ahorraremos a largo plazo. Pero para hacerlo bien hay que tener claros algunos conceptos básicos y saber que tan importante es el material con el que aislamos, como la estrategia que usamos para aislar bien nuestra casa.

¿Qué es el aislamiento térmico?

Se considera aislamiento térmico al material que ejerce resistencia al cambio de temperatura o a la transmisión de energía calorífica. Un material aislante térmico protege nuestra vivienda tanto del calor, como del frío, gracias a que tiene una estructura interna que evita que la energía calorífica fluya a través de él.

Hay aislamientos térmicos naturales, como la madera y el corcho, y aislamientos térmicos artificiales, como el poliestireno y la lana de roca. Los aislamientos artificiales aíslan bastante más que los naturales ya que han sido creados específicamente para ello. Sean del tipo que sean, la gran mayoría de los aislamientos se basan en la misma estrategia para aislar: contienen en su interior infinidad de diminutas “burbujas” de aire encapsulado que dificultan el paso de energía calorífica a través de los mismos.

En una casa no aislada, en invierno se transfiere calor desde el interior hacia el exterior, enfriándose; y en verano el calor pasa del exterior al interior, calentándose. Sin embargo, en una casa bien aislada, en invierno el calor del interior no podrá escaparse al exterior; y en verano el calor del exterior no podrá pasar al interior, permitiéndonos mantener una temperatura agradable en el interior de la vivienda durante todo el año.

Para aislar una vivienda no solo es importante que tenga un buen aislamiento térmico, si no que todos los elementos que forman la envolvente (los elementos que separan el exterior del interior de la vivienda) sean aislantes en la misma medida. Es decir, tan importante es el aislamiento térmico, como lo son las ventanas y cualquier otro elemento que se encuentre en la envolvente. Así, podemos concluir que una casa está bien aislada cuando su aislamiento es continuo y completo (bien aislada en la fachada, en las ventanas, sin fugas de aire por rejillas o agujeros, etc.).

¿Cuál es el mejor aislamiento térmico?

A la hora de elegir el aislamiento térmico el dato más importante es su conductividad térmica que suele representarse por la letra griega lambda (λ) y que se mide en W/K·m. Este dato representa la facilidad con la que la energía calorífica atraviesa el material. Por lo tanto, cuanto más baja sea la cifra mejor, porque si pasa menos energía a través del material aislante nos ayudará a conservar mejor la temperatura del ambiente interior de nuestra vivienda.

En general, todos los aislantes térmicos tienen una conductividad térmica muy baja (si no, no serían considerados aislantes térmicos). Un producto se considera aislante térmico cuando tiene una conductividad térmica igual o inferior a 0,05 W/K·m. Estos son los aislantes térmicos con una conductividad más baja (es decir los que más aíslan) más utilizados actualmente en la construcción:

  • Espuma de poliuretano. Perteneciente a la familia de los plásticos, con una conductividad térmica de entre 0,025 W/K·m y 0,035 W/K·m. Generalmente se aplica proyectado, en forma de espuma que solidifica, lo que por un lado permite revestir cualquier recoveco, pero al mismo tiempo hace difícil controlar que el espesor sea uniforme.
  • Poliestireno extruido (XPS). Material derivado del petróleo que se suele suministrar en forma de paneles. Es uno de los mejores aislantes, con una conductividad térmica de 0,025 W/K·m y 0,039 W/K·m. Muy poco absorbente y con muy buena resistencia a compresión.
  • Poliestireno expandido (EPS). Similar al XPS pero más absorbente. Es un material derivado del petróleo, con una conductividad térmica de entre 0,029 W/K·m y 0,046 W/K·m. Es un buen aislante con un precio económico, posiblemente de los más utilizados en la actualidad junto con el XPS y la lana mineral.
  • Lana mineral. También conocido como lana de roca o fibra de vidrio, se suele suministrar en paneles flexibles o semirrígidos. Tiene una conductividad térmica de entre 0,031 W/K·m y 0,05 W/K·m. Para su fabricación se funden masas de roca o vidrio (fibra de vidrio) y se estiran hasta conseguir filamentos diminutos que después se prensan y aglomeran mediante diferentes aditivos, formando los paneles aislantes.
  • Celulosa. La celulosa es uno de los aislantes más respetuosos con el medio ambiente. Formado a partir de papel triturado y tratado con aditivos para hacerlo ignífugo. Su conductividad térmica se sitúa en torno a 0,04 W/K·m. Se suele aplicar mediante insuflado o soplado y es una buena opción para rellenar el interior de cámaras de aire.
  • Fibra de madera. Poco conocido, pero igual de válido que el resto y además sostenible. La conductividad térmica de la fibra de madera se sitúa en 0,038 W/K·m y se suministra en forma de paneles rígidos o flexibles.
  • Corcho expandido. El corcho es un aislante térmico natural ecológico, procedente de la corteza del alcornoque y usado desde hace muchos años como aislante. Su conductividad térmica se sitúa entre 0,037 W/K·m y 0,040 W/K·m. Es un material imputrescible y con muy buena durabilidad. Se suministra en formato de paneles rígidos que lo hacen apropiado para aislar fachadas cubiertas y suelos.
  • Vidrio celular. Es uno de los aislamientos térmicos más completos ya que también es imputrescible, impermeable, incombustible y antiséptico. Su conductividad térmica se sitúa entre 0,035 W/K·m y 0,04 W/K·m. Su coste es superior al del resto de materiales aislantes y su uso suele quedar limitado al aislamiento de puntos singulares.

Repasando esta lista, podríamos decir que el mejor aislante térmico es la espuma de poliuretano o el Poliestireno extruido (XPS), ya que tienen la conductividad térmica más baja. Pero hay otro factor determinante para que un aislamiento funcione bien y este es su espesor. Cuanto más espesor tenga un material aislante, mejor funcionará. Aunque el XPS sea mejor aislante que el corcho, 10 cm de corcho aíslan más que 5 cm de XPS. Si tenemos espacio suficiente en nuestra vivienda para colocar un buen espesor de aislamiento (en las casas pasivas se suele colocar 10 cm de aislamiento o más), podemos dejarla bien aislada usando cualquiera de los materiales anteriores.

También debemos tener en cuenta que, aunque hay aislamientos mejores que otros, no todos son apropiados para cualquier vivienda o cualquier obra. Algunos son paneles rígidos, otros se fabrican en paneles flexibles, en algunas obras tendremos más espacio, en otras tendremos sitios en los que es difícil aislar. Por eso, lo mejor es que dejes en manos de un arquitecto la selección del aislamiento más apropiado para tu vivienda en concreto.

En la mayoría de los casos, dentro de nuestros proyectos de reforma y de obra nueva, nos encontramos con dos situaciones que analizamos a continuación. Por un lado está el caso de las viviendas unifamiliares o independientes y por otro lado están los pisos.

¿Cuál es la mejor forma de aislar una vivienda independiente?

Una vivienda unifamiliar o independiente tiene más opciones que un piso de cara a conseguir un correcto aislamiento térmico. La gran diferencia entre una vivienda unifamiliar y un piso es que en las viviendas unifamiliares es posible aislar por el exterior. Aislar por el exterior consiste en “forrar” todo el exterior de la vivienda (cubierta incluida y en ocasiones hasta la cimentación) con aislamiento térmico, es como ponerle un abrigo a la casa. Esta es, hoy en día, la mejor forma de aislar una vivienda y a este tipo de aislamiento también se le conoce como SATE (Sistema de Aislamiento Térmico Exterior).

Este sistema funciona muy bien porque, al aislar por el exterior, es mucho más fácil conseguir que el aislamiento térmico sea continuo y sin interrupciones (cada interrupción del mismo supone una fuga de energía). Los únicos puntos donde no podremos colocarlo serán los huecos de puertas y ventanas, el resto de la fachada y la cubierta pueden ir completamente revestidos de aislamiento térmico. Así, nos aseguramos de que nuestra vivienda no pierde energía por ningún sitio, todo está forrado de aislante térmico. Una vez revestida toda la vivienda con aislamiento, se aplica sobre el mismo un mortero de terminación o se cubre con algún material de acabado (morteros monocapa, placas de piedra o de cerámica, etc.).

También se puede aislar por el interior, pero esta estrategia tiene algunas desventajas. En el interior tenemos todas las instalaciones de la vivienda, los pilares y demás elementos estructurales, así como los tabiques (que suelen rematar contra la cara interior de fachada). Todos estos elementos generan puntos de discontinuidad en el aislamiento térmico e impiden sacarle el máximo partido al mismo, habrá puntos bien aislados y otros peor aislados.

De todas maneras, aunque aislar por fuera sea la estrategia más eficiente, no siempre es posible llevarla a cabo y además es una opción con un coste económico elevado. Cuando no es posible recurrir al SATE hay formas de aislar por el interior correctamente. Las explicaremos en el próximo apartado, ya que en los pisos la única opción suele ser esa, aislar por el interior.

¿Cuál es la mejor forma de aislar un piso en una reforma?

Como decíamos, aislar un piso por el exterior suele ser complicado, solo sería posible si toda la comunidad de vecinos se pusiera de acuerdo en aislar el edificio completo por el exterior mediante un sistema SATE. Esto no es algo que suela ocurrir, así que la mayoría de la gente opta por aislar su piso lo mejor posible y no meter de por medio a toda la comunidad de propietarios.

Un piso no se puede aislar por el exterior (independientemente del resto de pisos del edificio) porque este aislamiento añade espesor a la fachada y la modifica estructuralmente, visto desde la calle se notaría a nivel estético y lo más probable es que tarde o temprano se quejarán el resto de vecinos. Además, la normativo urbanística no permite este tipo de actuaciones de manera individual, o se aísla el edificio entero por fuera o no se aísla ningún piso por fuera, es necesario que la comunidad de vecinos se ponga de acuerdo.

Por eso cuando reformamos pisos se aíslan todos por el interior, es mucho más práctico que convencer a todos los vecinos y después esperar a que el ayuntamiento apruebe el proyecto.

Colocar un SATE supone añadir varios centímetros de aislamiento a la vivienda por el exterior. Por eso no se puede añadir un SATE a un único piso, se debe añadir a todo el edificio.

Pero ¿se puede aislar por el interior sin perder espacio? Por suerte, prácticamente todos los edificios cuentan con una cámara de aire en sus fachadas que está completamente vacía. Cuando el edificio es “nuevo” (sobre todo a partir del año 2006) podemos encontrar aislamiento térmico en está cámara, pero rara vez nos encontramos más de 3 o 4 cm, el resto es aire. Los edificios completamente nuevos están mucho mejor aislados, pero desde el año 2020 hacia atrás hay una gran diferencia en la cantidad de aislamiento. En todo caso, si el edificio es muy antiguo, esta cámara de aire estará completamente vacía y constituirá el espacio perfecto para colocar nuestro aislamiento térmico. Es decir, rellenaremos la cámara de aire de aislamiento térmico.

Para colocar aislamiento térmico en la cámara de aire hay, principalmente, dos posibilidades:

  1. Insuflar aislamiento térmico: Esta opción consiste en realizar multitud de taladros en la cara interior de fachada que lleguen hasta la cámara de aire. Una vez comprobado el espesor de la misma, se insufla el aislamiento térmico, normalmente desmenuzado en partículas o porciones de pequeño tamaño, rellenando la cámara por completo. Este sistema es el más económico, pero tiene el problema de que es difícil comprobar que el aislamiento se haya expandido bien en el interior de la cámara. Por eso, una vez realizado el insuflado, se suelen realizar termografías para así revisar que se haya rellenado la cámara de aire de manera uniforme.
  2. Rehacer la hoja interior de fachada: Esta solución bien ejecutada puede ser tan eficaz como aislar por el exterior. Consiste en rehacer la hoja interior de fachada, quitando la antigua y colocando una nueva. Al quitar la capa interior de fachada antigua, tenemos acceso directo y despejado al interior de la cámara de aire y podremos colocar de una manera muy precisa y uniforme todo el aislamiento térmico. Cuando el aislamiento térmico está colocado, se rehace la hoja interior de fachada. Esta opción es mucho más completa que el insuflado, ya que, al acceder a la cámara, también podemos sellar por completo la misma, evitando cualquier filtración de aire del exterior (por antiguas perforaciones sin tapar, tubos que salen al exterior, etc.), el problema es que es una solución bastante más costosa.

Aislar una vivienda para que esta sea de alta eficiencia energética es bastante más complejo que simplemente elegir y colocar el aislamiento térmico apropiado. Cada casa y cada edificio es distinto y en este post solo comentamos las opciones más comunes para aislar una vivienda. Si estás interesado en realizar una reforma de alta eficiencia energética o te quieres construir una casa pasiva, contacta con nosotros.

Compartir

5 comentarios

  1. Un artículo muy interesante. Cuando se lleva a cabo una reforma integral es importante no centrarse solamente en los aspectos estéticos. Un buen aislamiento térmico mejora el confort de sus habitantes y reduce en gran medida los costes derivados de climatizar las estancias.

  2. Muy buen artículo.
    Quería aislar mi buhardilla por el interior (el tejado), y aprovechar un espacio de las vigas que es de 20 cm. Me han aconsejado rellenar enteros los 20cm, porque si dejo camara de aire entre el asilante y el pladur se puede producir condensacion. Viendo su lista veo que lo mas interesante sería el extruido, pero 20cm de extruido me resulta un precio muy alto. Podría combinar 15cm de lana de roca y 5 de extruido, o 10 y 10cm? en caso afirmativo deberia de poner alguno de ellos hacia el interior de la vivienda?
    Muchas gracias

    1. Buenos días Gabi.
      Sí, se puede combinar el aislamiento proyectado (o extruido) con unos paneles de lana de roca. Si hay posibilidad de condensaciones, lo recomendable es colocar aislamientos que incluyen barrera de vapor, los puedes encontrar buscando "lana de roca con papel kraft". Es esencial que el lado de la barrera de vapor vaya siempre hacia el lado caliente, es decir, hacia el interior de la vivienda, para evitar condensaciones.

  3. Muchas gracias por tu respuesta.
    Me equivoqué, tengo en realidad 26cm de espacio. Por tema económico estoy valorando la lana de vidrio.
    Cómo de efectivo termicamente serian 26 cm de lana de vidrio? Mirando por webs he visto que la capacidad asilante se mide en R, en este caso tendría un R6.
    Muchas gracias de nuevo y un saludo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Cómo es una casa de steel framing?
Qué es el confort de una casa y cómo se puede medir
¿Cuál es el precio de una reforma integral en Madrid?
7 pasos a seguir para construirse una casa de principio a fin
5 ventajas de construir una casa moderna de madera