En este artículo te comentamos los errores más comunes en las reformas y cómo evitarlos para que tu obra sea un éxito, controlando tanto el dinero como el tiempo y los resultados finales.
1. No pedir varios presupuestos para comparar
Un error común al planificar una reforma es aceptar el primer presupuesto que llega, confiando en la empresa a la que se le ha solicitado. Esto suele llevar a pagar de más o recibir trabajos de peor calidad. Para evitarlo, nuestra recomendación es solicitar, al menos, tres presupuestos detallados que incluyan todas las partidas de obra con su descripción completa. Por ejemplo, una partida de enchufes debe incluir la cantidad exacta a instalar, así como el modelo y marca del mecanismo.

2. No incluir un margen para posibles imprevistos
La ley de Murphy dice “si algo puede salir mal, saldrá mal”. Está claro que Murphy hizo algún que otra reforma en su vida. Aunque cuentes con una buena planificación y con buenos profesionales, es imposible prevenir todas las posibles incidencias de una obra antes de empezar. Problemas como bajantes dañadas, suelos originales desnivelados o materiales descatalogados, son habituales durante la obra. Considera entre un 5 y un 10% extra en tu presupuesto para cubrir imprevistos. Si todo va bien, no debería ser necesario ese extra, pero es mejor tenerlo en cuenta.
3. Ignorar licencias y permisos, un error que puede paralizar la obra
Un gran error en muchas reformas es ignorar, a veces intencionadamente, pero en otras ocasiones por olvido, las licencias y tasas municipales necesarias para realizar una reforma integral. Estos trámites son obligatorios y no solicitarlos antes de comenzar las obras puede causar problemas importantes, entre ellos, la paralización total de las obras, multas e incluso que te obliguen a restablecer el diseño original de la casa. Consulta con tu ayuntamiento o tus técnicos desde el inicio.

4. Una reforma mal planificada. No detallar materiales y calidades a tiempo
Si hay un tema con el que insistimos a nuestros clientes durante el proceso de diseño, es en la elección de materiales y acabados. Es un error dejar esta elección para mitad de la obra. Aunque muchos materiales no se compran hasta haber avanzado en la obra, no tenerlos elegidos previamente genera retrasos y sobrecostes, ya que suelen elegirse precipitadamente y sin poder comparar. Define marcas, modelos y calidades antes de empezar para mantener el presupuesto bajo control.
5. Cambiar el proyecto durante la obra, el error más costoso
Uno de los errores más costosos en una reforma es modificar el proyecto sobre la marcha. Los cambios inesperados, sobre todo aquellos que implican mover tabiques o cambiar instalaciones de sitio, encarecen todo. No solo la obra es más cara, también causará un retraso, y se tendrán que rehacer planos, suponiendo otro coste más. La mejor forma de evitarlo es cerrar el diseño final, con el máximo detalle posible, antes de iniciar la obra. Si quieres hacer algún cambio durante la obra con toda seguridad, solicita que te informen de los costes y plazos que supondrá el cambio antes de acometerlo.

6. Desconocer el IVA para una reforma sale caro
Muchos presupuestos de contratas, así como los honorarios de los técnicos, se entregan sin IVA y con la coletilla “se aplicará el IVA correspondiente”. Es importante conocer los impuestos aplicables a los servicios que estás contratando. Las reformas y también las obras nuevas, siempre que se cumplan unas condiciones, llevan un IVA del 10%. Si una contrata te pone un 21% sin decir nada, se está llevando un 11% adicional de beneficio. El caso de los técnicos es distinto, los honorarios llevan siempre un 21%. Asegúrate de que los presupuestos indiquen el porcentaje correspondiente de IVA para evitar sustos.
7. Retrasos en la reforma, el error de no fijar plazos realistas
De la misma forma que para dar con un buen presupuesto es necesario solicitar varios y comparar, para tener un plazo realista también es necesario pedir varios. Cuando se pide un presupuesto para una reforma, es recomendable solicitar al mismo tiempo el plazo correspondiente. Cada retraso implica gastos adicionales, en las obras, el tiempo es dinero. Asegúrate de que el contrato con la empresa constructora incluya los plazos definidos y las penalizaciones por incumplimiento para protegerte.

8. El mayor error, no contratar profesionales cualificados
Un error frecuente que muchas personas cometen en el momento en el que se plantean realizar una reforma en su casa es intentar coordinar todo uno mismo, sin tener experiencia ni formación. Esto solo genera problemas, retrasos y sobrecostes. Contratar a un arquitecto u otro técnico que diseñe y supervise la obra ayuda a controlar el presupuesto, garantizar las calidades y, sobre todo, te aporta tranquilidad.
Conclusión

Acometer una reforma integral en nuestra vivienda supone una importante inversión económica, además de una dedicación constante de tiempo y esfuerzo. Para que la reforma se desarrolle sin sobresaltos es esencial evitar estos errores tan comunes. Ante todo, una buena planificación y un equipo profesional es lo te que permitirán llevar a cabo la reforma de forma más segura y controlada.

