
Cada vez más personas se interesan en instalar en sus casas un sistema de climatización con suelo radiante-refrescante. Se trata de un sistema que aporta mucho confort, muy eficiente desde el punto de vista energético y que además resuelve, mediante una misma instalación, la calefacción y refrigeración de una vivienda.
Este sistema en realidad es muy sencillo. Su principal componente son metros y metros de tubo que queda empotrado en el suelo de nuestra casa, bajo una capa de mortero, y por el que circula agua caliente (calefacción por suelo radiante) o agua fría (refrigeración por suelo refrescante). Los tubos recorren por completo todo el suelo de la vivienda y, desde ahí, tienen que transmitir la temperatura del agua que circula por los mismos al ambiente interior de nuestra casa.
Calentar o enfriar el agua que circula por los tubos se puede conseguir de diferentes maneras, muchas de ellas altamente eficientes o incluso consideradas energía renovable (aerotermia, energía termosolar, geotermia, etc.). Pero ¿cómo se transfiere la temperatura desde estos tubos hasta el ambiente interior de las distintas estancias de la casa?


Por mucho que los tubos de suelo radiante refrescante estén muy fríos o muy calientes, si las capas de materiales que hay encima de estos tubos no son las adecuadas, no podremos transferir o conducir esa temperatura al interior. Es decir, para que el sistema funcione bien, encima de los tubos tenemos que colocar capas de materiales que sean conductivas, que transfieran o “conduzcan” lo mejor posible la temperatura. Por eso, cuando nuestra casa está equipada con suelo radiante refrescante, es muy importante elegir bien el tipo de suelo que vamos a poner.
Intentaremos explicar la importancia del material del suelo con un ejemplo: En nuestras cocinas usamos muchas veces cucharas y otros utensilios de madera natural, la razón de esto es que así evitamos quemarnos la mano cuando removemos cualquier cosa que estemos cocinando. Si hacemos lo mismo con una cuchara metálica (de las que no tienen mango de plástico, toda de metal), probablemente sí que nos quemaríamos la mano. Esto se debe a que el metal es un material muy conductor de la temperatura (tiene una conductividad alta) y la madera natural todo lo contrario (tiene una conductividad baja). A las cucharas metálicas se les coloca muchas veces un mango de plástico porque el plástico, al igual que la madera, no conduce la temperatura. Así, con una cuchara completamente metálica nos podemos quemar, pero con una que tiene un mando de plástico o que es de madera es más difícil quemarnos.

Puesto este ejemplo, volviendo al tema del post, con el suelo radiante pasa lo mismo. Si cubrimos los tubos con una capa de madera, por mucho que los tubos se calienten o se enfríen, la transferencia de temperatura será muy mala y el sistema de suelo radiante funcionará peor. Sin embargo, si cubriéramos los tubos con un suelo metálico (aunque no es lo habitual), la temperatura se transferiría muy bien.
Como alternativa a un suelo metálico, que no lo hemos colocado nunca hasta el momento en una vivienda, están los suelos cerámicos y los suelos de piedra natural, que también transmiten muy bien la temperatura y además tienen una buena inercia térmica, es decir, conservan en su interior la temperatura y la mantienen mejor que otros materiales.

¿Esto quiere decir que no se puede poner un suelo de madera con suelo radiante refrescante? No. Hay muchos tipos de madera y hoy en día algunos suelos que se venden como de “madera” en realidad de madera tienen poco. Este último es el caso de las tarimas o suelos laminados. Estos suelos tienen tan poco espesor (normalmente menos de 1 centímetro) que al final la temperatura de los tubos del suelo radiante refrescante consigue pasar al ambiente interior de nuestra casa, porque, digamos, hay poca madera de por medio. Si colocamos madera natural con espesores de varios centímetros, la temperatura de los tubos del suelo radiante refrescante se transferirá mucho peor y entonces el sistema puede que funcione, pero será mucho menos eficiente y gastaremos mucha más energía.

Aun así, como decíamos, hay muchos tipos de madera. Las maderas naturales más densas transfieren mejor la temperatura y también pueden llegar a tener inercia térmica. Pero para que funcionen bien con el suelo radiante deberíamos reducir su espesor al mínimo. Además, normalmente estos tipos de madera son los más caros, mucho más que un suelo de tarima laminada.
Es importante saber que la madera es un aislante térmico natural, es decir, es un material que, por naturaleza, no facilita el paso de la temperatura a través del mismo. Por eso no es el mejor acabado de suelo para un sistema de suelo radiante refrescante.
En la siguiente tabla podemos ver una clasificación de distintos materiales según su capacidad de trasferir la temperatura:

¿Qué tipo de suelo es el que nos permitirá sacar mayor partido al suelo radiante refrescante?

Un suelo porcelánico de imitación a madera. Estos suelos son una buena alternativa si queremos colocar suelo radiante en nuestra casa y un acabado de suelo de aspecto madera.
Pues, como hemos dicho, todos los suelos de materiales que conduzcan la temperatura. Típicamente son suelos cerámicos (que hoy en día tienen muy buenas imitaciones a madera) o suelos de piedra (que realmente son los mejores).
Los suelos de piedra conducen muy bien la temperatura y además tienen mucha inercia térmica, lo que se traducirá en un funcionamiento mucho más eficiente del suelo radiante refrescante. Los suelos cerámicos también son una muy buena opción, pero están por detrás de los suelos de piedra. Después, tenemos soluciones como el microcemento o el hormigón pulido, que aportan menos inercia térmica pero que conducen muy bien la temperatura.

Los suelos de madera no son los más recomendados para el suelo radiante refrescante. Pero, como hemos dicho, se pueden buscar modelos de tarima de mínimo espesor o de madera de muy alta densidad para que el funcionamiento del suelo radiante sea el mejor posible.
Por último, los suelos menos recomendables para el suelo radiante serían el corcho, los suelos vinílicos, las moquetas y cualquier suelo de un material que lo que haga sea aislar de la temperatura en vez de “conducirla”.

7 respuestas
Buenos consejos para los que no saben nada al respeto.
Buenas tardes, me instalarán un suelo laminado de madera C4 en un sistema radiante refrescante. Me dicen que se puede producir condenación, por debajo, interiormente, si se produce una diferencia de temperatura entre ambas opciones, radiante-refrescante, de varios grados y que esto puede producir , al cabo de un tiempo, abombamientos en el suelo. Esto me está reteniendo en la decisión de instalación de suelo laminado de madera, o suelo vinílico. Yo quiero instalar laminado de madera, tanto por su apariencia, como por su tacto, la cuestión es: ¿es cierto el tema de la posible condensación por diferencia de temperatura?¿Y si es así que temperatura se debe tener en invierno y verano para que no se produzca esa posible condensación? El sistema es suelo radiante-refrescante por aerotermia. Gracias
Hola José Antonio.
El suelo radiante es complicado que llegue a generar condensación, el que puede dar problemas es el refrescante en zonas con humedades relativas elevadas. Nosotros trabajamos principalmente en Madrid, donde la humedad es muy baja todo el año y, en concreto, durante el verano que es cuando se enciende el suelo refrescante la humedad es bajísima, por lo que el problema de la condensación del suelo es inexistente.
Si vives en una ciudad con bastante humedad (como puede ser cualquier ciudad costera), la única forma de tener un suelo refrescante que no genere condensación es teniendo una casa bien aislada y muy bien ventilada (con un sistema de ventilación controlada), de forma que puedas tener en el interior de la casa la humedad que quieras independientemente del exterior.
En cuanto a los materiales que comentas, el vinílico y la tarima son materiales no recomendados para suelos radiantes-refrescantes, ya que no dejan pasar la temperatura correctamente. Pero si no queda otra opción, en los laminados existen modelos específicos creados para este tipo de suelos.
Sobre las temperaturas y humedades que se deben tener para evitar el punto de rocío, el que provoca la condensación, debe ser el técnico que haga la puesta en marcha de la aerotermia quién lo tenga estudiado y lo programe para que no de problemas.
Hola!
Muchísimas gracias por tu articulo, me ha aportado mucha luz en este mundo tan desconocido para mí.
Me gustaría saber tu opinión al respecto de este suelo que viene con la promoción de nuestra futura vivienda: DISFLOOR TOP laminate AC5.
Tendremos suelo radiante (creo que no refrescante, vivimos en Bilbao) y nos dicen que podemos elegir (con un coste seguramente muy elevado) cambiar ese suelo laminado por uno porcelánico. Qué nos aconsejarías? Leyendo un poco las cualidades del laminado que ofrecen parece que es compatible con suelo radiante, pero me sigue generando duda… Teniendo en cuenta el esfuerzo que supondría el desembolso económico, pero buscando la eficiencia a largo plazo, nos recomendarías cambiar al porcelánico?
Muchísimas gracias, un saludo!
Buenas tardes Naiara, el suelo DISFLOOR TOP laminate AC5 parece tener tan solo 8 mm de espesor, así que el suelo radiante funcionará suficientemente bien. Pero en todo caso no es lo recomendable. Pide que te concreten el incremento exacto que supone poner un suelo porcelánico y, si te lo puedes permitir, ponlo porcelánico (a largo plazo es mejor: más duradero/resistente y más eficiente combinado suelo radiante). Nosotros siempre recomendaremos poner un suelo porcelánico antes que un laminado, porque con suelo radiante funciona mucho mejor.
¿Qué hay del barro cocido natural? ¿Funciona para el suelo radiante?
Gracias
Hola Alejandro. El barro cocido tiene una transmitancia similar a la de otros suelos de baldosa, por lo que también funcionaría con suelo radiante.