
La mayor parte de reformas integrales que llevamos a cabo son en viviendas de reciente adquisición. Suele empezar con una pareja o una familia que necesita más espacio y decide comprar una vivienda en una zona que les encaja, con un tamaño suficiente, pero que no acaba de ser de su gusto y, además, no es eficiente, por lo tanto, los gastos de suministro son muy elevados. La reforma integral de este ático era un nuevo desafío. Cuando en una reforma integral se busca un resultado superior, ahí es donde entramos nosotros y ejecutamos reformas como algunas de las que ya hemos hablado en este blog:
En este caso, no se trataba de una vivienda recién comprada sino todo lo opuesto. Mariana y Álvaro llevaban ya varios años viviendo en la casa y, antes de que ellos entraran, la casa había sido el hogar de la familia de Álvaro. Gracias a esto, conocían bien los problemas y defectos de la casa y, ahora que ellos iban a comenzar una nueva familia, estaban decididos a arreglar los problemas de la casa y aprovechar para actualizarla a su gusto, querían hacer una reforma integral y completa de su privilegiado ático. Pero, por encima de todo, querían aislar toda la casa, ya que no había forma de conseguir una buena temperatura dentro de ella sin poner los radiadores o el aire acondicionado al máximo.
Fotografías del estado original del ático












Normalmente, debido a que las reformas que ejecutamos suelen implicar tirar toda la tabiquería abajo para poder aislar correctamente y renovar todas las instalaciones, se aprovecha para hacer una nueva distribución que encaje mejor con los requisitos actuales de la casa. Pero, en ciertas viviendas, como es este caso, la distribución no puede variarse tanto como nos podría gustar. Debido a la posición de la entrada, la terraza y las ventanas, en la reforma integral de este ático no había posibilidad de eliminar el pasillo, algo que intentamos en todo proyecto de reforma.
La nueva distribución optimizada


Aunque las limitaciones en las propuestas de distribución eran obvias, eso no nos impidió lograr los 2 objetivos principales: un salón amplio con cocina integrada y fácil acceso a la terraza, y un dormitorio principal con baño en suite y vestidor. Para lograr encajar el vestidor necesitábamos sacar unos metros cuadrados extras de algún sitio, y el único punto de la casa al que le sobraba espacio era a la entrada y el pasillo. Como ya hemos comentado, el pasillo no se podía eliminar, pero sí se podía optimizar y, para ello, decidimos hacer la entrada en ángulo, lo que nos permitió ganar el suficiente espacio para meter ese pequeño vestidor.

Como en cualquier otra obra, para poder hacer las nuevas propuestas de distribución antes necesitábamos realizar unas calas para encontrar los pilares, bajantes y patinillos de instalaciones que nos pudieran estorbar. Pero a diferencia de otras casas, aquí nos enfrentábamos a un ático en un edificio con cubierta inclinada construido en el año 1933, hace ya casi 90 años. Sabíamos la importancia que iba a tener en esta reforma integral el conocer a fondo como estaba construida esa cubierta, así como las fachadas, por lo que, además de las habituales calas, decidimos entrar al interior de la cubierta y encargar también un informe termográfico.

Con las termografías en la mano y habiendo visto de cerca el estado de la cubierta, entendíamos perfectamente por qué no había forma de climatizar la casa a pesar de tener los radiadores ardiendo. El espacio entre el falso techo y la cubierta era un verdadero frigorífico en invierno y la fachada perdía temperatura por todos lados.
Fotografías y termografías del interior de la cubierta





Con la calefacción encendida dentro de la cubierta la temperatura oscilaba entre los 6,4º C y los 14,8º C. Aunque la cubierta estaba parcialmente rehabilitada, nunca se aisló debidamente y se podían llegar a ver rendijas y huecos por los que se colaba el sol. No solo era eso, sino que desde el interior de la casa se podía llegar a ver e incluso tocar el canalón exterior de la cubierta, un verdadero desastre.

Antes de comenzar la reforma integral del ático, visto el estado de la cubierta, recomendamos a Mariana y Álvaro que hablaran con la comunidad de vecinos y con su seguro. La cubierta es un elemento comunitario y las reparaciones deben correr a cargo de la comunidad. Aislar no es obligatorio y, por lo tanto, esa parte correría de su propio bolsillo y se haría desde el interior de la casa, pero las humedades y goteras, así como los problemas de los canalones y del sellado, son una deficiencia que debe solucionar la comunidad o los correspondientes seguros. Por suerte para todos, la comunidad y el seguro arreglaron (en su mayoría) las partes que les correspondían antes de comenzar la reforma.

Comenzamos las obras de reforma integral del ático
Tras realizar la demolición interior completa pudimos observar a la perfección la estructura de la vivienda, realizado con pilares metálicos, y la de la cubierta, ejecutada con vigas de madera. La casa resultaba tan espectacular vista de esta forma y con sus hasta 4,5 metros de altura libre, que se decidió dejar vista la estructura de madera de la cubierta en ciertos puntos de la casa, siempre con las correspondientes protecciones que había que dar tanto al acero, como a la madera.

Sin los problemas de la cubierta y de la fachada esta habría otra reforma integral más, elaboraríamos planos de distribución, techos, acabados, así como todos los de instalaciones; electricidad, iluminación, fontanería, saneamiento y climatización, y la obra no tendría por qué tener mayor dificultad. Pero sabíamos la complejidad añadida que suponía aislar correctamente este ático, así que hubo una dedicación mayor al estudio de la cubierta, con la elaboración de detalles constructivos y un 3D, lo que nos permitió estar más preparados una vez iniciadas las obras.
Imágenes 3D del salón




Hemos hablado de las dificultades de la reforma dentro de la vivienda, pero la casa cuenta también con una terraza con muy buen aprovechamiento gracias a su tamaño y forma. Además, la terraza tenía orientación sur, que es la mejor posible y que llenaba de luz el salón, pero de cara a poder aprovecharla todo el año, requería de algún sistema de sombreamiento. La solución para ello fue instalar una pérgola bioclimática con lamas orientables, la cual da sombra y ventilación en verano, mientras que en invierno deja pasar la luz y radiación solar, contribuyendo a calentar la casa. Como las lamas son móviles, en los días de lluvia se genera un techo completamente estanco.






Eliminamos todos los puentes térmicos
Cuando la reforma integral del ático estuvo lo suficientemente avanzada, con los trasdosados y las ventanas ya instaladas, volvimos a realizar un informe termográfico para poder corroborar con certeza que la casa estaba mucho mejor aislada. Y, como esperábamos, los resultados fueron positivos, las fachadas y cubiertas ya no perdían temperatura y los saltos más grandes eran de apenas 4 grados y muy puntuales, nada que ver con lo que nos habíamos encontrado en un origen.


Los puentes térmicos en esquinas cuando se aísla por el interior son inevitables y los vidrios de las ventanas es normal que estén más fríos que el resto de la fachada, dos hechos que comprobamos con las termografías, pero que eran de esperar. En estas dos termografías de encima podemos observar como la que era la temperatura más alta en la casa antes de la reforma, 20,4º C, paso a ser la más baja. Por fin podían calentar la casa debidamente.
El resultado
















Estamos acostumbrados a trabajar en viviendas de mucho mayor tamaño y que siempre presentan alguna dificultad extra, ya sea en la distribución, la estructura o las instalaciones, pero la reforma integral de este ático tuvo dos sorpresas que hicieron nuestro trabajo mucho más largo y complejo. Primero, lo ya comentado, una cubierta de casi 100 años muy mal mantenida y, lo segundo, que cuando comenzamos a estudiar la casa era enero de 2020 y todos sabemos lo que pasó en marzo de ese año. Pero a pesar de tener que lidiar con los plazos del seguro, las dificultades que pone la comunidad de vecinos y el dichoso covid (que supuso más de un parón), la obra comenzó en agosto y consiguió completarse antes de las navidades, que era el objetivo inicial.

Resumen de datos del proyecto:
Ubicación: Madrid, distrito Salamanca, metro Manuel Becerra
Superficie útil: 92 m2 + 24 m2 de terraza
Nº Plantas: 1
Presupuesto global del proyecto y las obras: 110.000 €
Plazo de obra: 5 meses
Año: 2020
