Blog

Reforma integral en el barrio de la Estrella
Reforma integral en el barrio de la Estrella

En esta ocasión, vamos a revisar la reforma integral que llevamos a cabo hace unos pocos años para optimizar y aprovechar hasta el último centímetro de una casa en el barrio de la Estrella, en el distrito madrileño de Retiro.

Fecha:
20 de enero de 2020
Escrito por:
Jorge Sanfulgencio Tomé

Desde el momento en el que Paloma y Jaime compraron esta vivienda en el distrito de Retiro sabían que había que sacar el máximo aprovechamiento posible de los 125 m2 útiles con los que contaba la casa, si querían que sus (en ese momento) 3 hijos tuvieran espacio para jugar, estudiar, descansar… Pero aunque sus hijos eran aún muy pequeños y se podrían manejar en una casa más pequeña, ese pequeño bebé que conocimos y sus dos hermanas mayores iban a seguir creciendo durante años y la casa tiene que saber adaptarse a las actuales y futuras necesidades de la familia.

Cuando hicimos una primera visita a la vivienda con Paloma y Jaime vimos claramente qué les había llevado a llamarnos. Los problemas de la casa en su estado original eran múltiples y evidentes:

  • Había 4 dormitorios para 1 solo baño.
  • Dos de esos dormitorios no contaban con armario.
  • A la casa se accedía por un pequeño vestíbulo muy angosto y sin ninguna luz natural.
  • La vivienda estaba llena de mochetas, mirases donde mirases todas las paredes estaban llenas de esquinas o formas que sobresalían por todos lados. Siempre realizamos una serie de calas en la vivienda antes de comenzar los diseños para localizar este tipo de elementos y, en este caso, fue especialmente necesario.
  • La cocina, aunque de buen tamaño, solo contaba con una pequeña ventana para dar luz y ventilación.
  • Para llegar a esa misma cocina desde el salón, a pesar de estar las dos estancias pegadas, tenías dos opciones, atravesar el vestíbulo de entrada o atravesar el pasillo de las habitaciones, en ambos casos, obligándote a abrir al menos dos puertas.
  • La casa contaba con una zona de servicio, compuesta por una minúscula habitación con baño en suite, y sin ni una sola ventana.
  • El ventanal más grande de la casa, desde el cual entraba muchísima luz, se correspondía con el tendedero.

FOTOGRAFÍAS DEL ESTADO ORIGINAL DE LA CASA

Con la casa vista, nos pusimos manos a la obra para lograr dar con un diseño que se adaptase perfectamente a las necesidades de sus nuevos propietarios. Entre los objetivos marcados para la reforma teníamos que lograr 3 habitaciones de buen tamaño (todas con armario empotrado y una de ellas con vestidor), un despacho, 3 baños (uno de ellos en suite), una cocina con zona de lavadero y un salón con un buen comedor, capaz de alojar grandes comidas familiares. Parecía una lista imposible de cumplir en 125 m2 de casa y mucho más cuando la casa se encuentra repleta de pilares, bajantes, patinillos de ventilación y montantes de calefacción, elementos todos ellos, que no pueden tocarse ni desplazarse y que queríamos esconder lo mejor posible para no tener una vivienda llena de mochetas.

La presencia de tantas instalaciones y pilares, unido a la limitación en el número de ventanas nos obligó a pensar de forma original y creativa. Tras un mes de propuestas dimos con una solución que cumplía con todas las necesidades y, además, escondía la mayor parte de pilares e instalaciones. Los montantes de calefacción, al ser de poco diámetro, los hacíamos coincidir con algún tabique. Los pilares y patinillos, siendo mucho más grandes, los disimulamos dejándolos dentro de armarios o coincidiendo con alguna esquina, para que nunca quedarán de por medio. Pero de entre todos los elementos que teníamos que disimular o camuflar, sin duda, los más complicados eran los que se quedaban, literalmente, en medio de la cocina. Inicialmente pensamos en esconderlos haciendo dos columnas y una isla en medio, pero no acababa de resultar cómoda, por lo que dándole más vueltas llegamos a la solución de crear una pequeña bancada con almacenaje, formando un pequeño comedor de diario. La bancada tenía el tamaño perfecto y además, dejaba un hueco a modo de ventana entre cocina y salón que permitía a los padres tener vigilados a sus hijos mientras cocinaban.

El espacio de la cocina con su bancada integrada es claramente uno de los protagonistas del diseño de esta reforma, no solo era una extraordinaria manera de aprovechar ese espacio entre columnas, sino que además nos permitía bañar de luz todo el salón, comedor y cocina. Desde nuestros primeros bocetos ya teníamos claro que había que aprovechar ese gran ventanal del tendedero original, que además resultaba estar orientado al sur, por lo que algo que se mantuvo desde el primer diseño hasta el definitivo fue ese gran espacio diáfano con salón, comedor y cocina conectados, consiguiendo dar ventilación cruzada a la casa y muchas más horas de luz natural en espacios que antes no tenían ninguna.

Con la distribución de la vivienda ya decidida aún quedaba un gran reto por delante al que no se suele prestar tanta atención, el diseño de los techos. Aunque en la mayoría de viviendas, el techo pasa desapercibido, en esta casa la altura libre era bastante justa, había vigas que nos obligaban a reducir aún más esa altura y además necesitábamos meter un sistema de aire acondicionado por conductos, por lo que, si no queríamos dejar toda la casa con una altura muy limitada, tendríamos que tener en cuenta los techos desde el inicio de las obras. Y así se hizo, con las vigas y los conductos de aire en mente, fuimos realizando cambios de altura en la casa de la forma más natural posible, dándole un cierto e inesperado protagonismo a los techo, las tabicas y las candilejas.

Cuando todo el diseño estaba aprobado y las obras ya avanzaban, llegó la noticia: ¡un cuarto niño estaba en camino! Aunque la noticia nos pilló a todos por sorpresa, la casa no tendría ningún problema en albergar a 6 personas, ya que uno de los dormitorios de los niños se había hecho más grande para que lo ocuparan dos personas al mismo tiempo. Lo único que esto implicaba era que el despacho, que se había hecho pensando como un espacio apartado de los dormitorios en el que Paloma y Jaime podrían trabajar o descansar a solas, ahora pasaría a ser el dormitorio de uno de los 4 hermanos. También, gracias a que se hicieron 3 baños, cada uno de ellos solo tendría que ser compartido por dos personas.

La vivienda en su estado original no era adecuada para el tipo de familia que estaba a punto de ocuparla y era obvio que se podía lograr un mejor aprovechamiento de cada metro de la casa si se le dedicaba el suficiente tiempo al diseño. Y eso es exactamente lo que se hizo, pero no solo se dedicó tiempo a pulir el diseño todo lo posible, sino también a lograr un buen presupuesto para la ejecución de la obra. Tal fue el control sobre el presupuesto que, tras algo más de 4 meses de obra, la variación total en el precio fue de 862 €, menos del 1% del total.

RESUMEN DE DATOS DEL PROYECTO:

Ubicación: Madrid, distrito Retiro

Superficie útil: 125 m2

Nº Plantas: 1

Presupuesto global del proyecto y las obras: 70.000 € (cocina y armarios aparte)

Plazo desde el encargo del proyecto: 8 meses

Año: 2017

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Cómo es una casa de steel framing?
Qué es el confort de una casa y cómo se puede medir
¿Cuál es el precio de una reforma integral en Madrid?
7 pasos a seguir para construirse una casa de principio a fin
5 ventajas de construir una casa moderna de madera