Blog

Vivienda bioclimática. El patio, una estrategia natural para refrescar tu casa
Vivienda bioclimática. El patio, una estrategia natural para refrescar tu casa

La utilización de patios es una estrategia bioclimática utilizada desde hace milenios pare regular la temperatura, refrescar la vivienda y conectar los espacios de la misma, entre otras muchas ventajas.

Fecha:
20 de julio de 2020
Escrito por:
Julio A. Romero Alonso

Cuando llegan los meses cálidos del año, todos buscamos maneras de refrescar nuestra vivienda y hoy en día, cada vez más concienciados de que debemos reducir el consumo energético y tener un estilo de vida más sostenible, todo sistema que refresque nuestra vivienda de manera natural sin consumir energía ni contaminar despierta interés.

Es cierto que es muy difícil conseguir el confort en nuestras viviendas sin ningún tipo de aporte energético, pero sí que podemos reducir nuestra dependencia de las instalaciones de climatización mediante estrategias bioclimáticas bien aplicadas. Una de ellas es muy conocida y se lleva usando desde hace milenios, es el patio (o patio interior).

Según la RAE, el patio es el “espacio cerrado con paredes o galerías, que en las casas y otros edificios se suele dejar al descubierto”. Es decir, un espacio cerrado en todos sus lados y abierto hacia el cielo. En las viviendas con patio, este suele estar rodeado de galerías y de las diferentes estancias de la casa, contando muchas de ellas con aperturas, en forma de puertas o ventanas, que dan al patio. Así que no es solo un elemento con mucho potencial para refrescar nuestra vivienda, sino que también contribuye a una buena organización de las diferentes estancias de la misma.

Lo que está claro es que los patios han sido una estrategia exitosa en los climas cálidos. Los primeros patios de los que se te tiene constancia aparecieron hace unos 8.000 años en asentamientos neolíticos en el Valle del Jordán, fueron muy usados en las casas de la Hispania romana, los árabes también les dieron un protagonismo especial, España los exportó al continente americano y han perdurado hasta nuestros días, ya que se siguen utilizando. De hecho, actualmente hay diversos estudios en marcha para determinar con exactitud el verdadero potencial de los patios a la hora de regular el clima en un edificio.

Pero, como decíamos anteriormente, el patio tiene múltiples ventajas aparte de ayudar a refrescar una vivienda, aquí vamos a enumerar algunas de ellas:

  • El patio, como elemento central en torno al cual se organiza la vivienda, es una forma de introducir luz natural en la misma. Permiten que el sol llegue a las estancias más internas de la vivienda.
  • Los patios son espacios que se enfrían por la noche a más velocidad que el resto de la vivienda, disipan rápidamente el calor acumulado durante el día y gracias a eso se mantienen frescos durante más tiempo (toda la noche y buena parte del día), dificultando así el calentamiento del resto del edificio. Pueden llegar a reducir la temperatura en 5º y aportar hasta un 45% de la demanda de refrigeración en verano en Madrid (aunque hay que tener en cuenta que esta aportación dependerá, no solo del patio, sino del diseño general de la vivienda).
  • Además, en un patio podemos plantar árboles y otros tipos de vegetación. La vegetación, aparte de conectarnos con la naturaleza y ser un sumidero de CO2, es un mecanismo natural para regular la temperatura. Los árboles (preferiblemente de hoja caduca) aportan sombra en la época cálida y, al requerir un riego, contribuyen al enfriamiento evaporativo. Esto es la pérdida de calor debido a la energía que absorbe el agua al evaporarse y pasar de estado líquido a gaseoso. Así, mediante nebulizadores o riego por goteo, en el patio se consigue un microclima fresco y húmedo con un reducido consumo de agua.
  • Otra ventaja de los patios es que hacen posible la ventilación cruzada en la vivienda, optimizando la correcta renovación de aire en todas las estancias.
  • En cuanto a la distribución de una vivienda, organizar todas las estancias de la misma alrededor del patio es una solución muy práctica, en la que el patio funciona como elemento conector de toda la vivienda consigo misma y con el exterior. Además, aporta privacidad pudiendo abrir grandes ventanales hacia el mismo, lo que hará que los espacios interiores ganen amplitud.
  • Por mencionar una ventaja más, el patio es el lugar ideal para instalar un sistema de recogida de aguas pluviales y un aljibe enterrado. Aportando un grado extra de sostenibilidad a nuestra vivienda.

Por supuesto, cada patio es distinto y no todos funcionan igual de bien ni aglutinan las ventajas citadas anterioremente. En el diseño de un patio hay que tener muy en cuenta la climatología del lugar, los patrones de sombras y las propias proporciones del patio, que son un factor determinante.

Los patios profundos y estrechos favorecen la acumulación de aire fresco en su interior, fenómeno conocido como estratificación, es decir, el aire fresco (más pesado que el aire caliente) se mantiene siempre abajo y el intercambio de temperaturas con el aire del exterior del patio (el que se encuentra por encima del mismo) es menor. Además, en los patios profundos y estrechos se reduce la incidencia de la radiación solar directa. En estos patios puede ser favorable crear aperturas hacia el exterior, en la parte baja del patio, para que se produzca una mayor circulación y renovación del aire. Ya que en patios muy estrechos y muy profundos el aire, aunque sea fresco, puede llegar a enrarecerse e incluso generar malos olores por la falta de circulación.

Los patios andaluces son en general buenos ejemplos de patio, suelen tener una profundidad media y además cuentan con un acceso directo desde el exterior (como el típico patio cordobés), lo que permite una circulación de aire desde la zona más baja del patio, siempre mucho más fresca. Unido a la vegetación y la humectación asociada a la misma (el riego), la presencia de fuentes y/o pozos, se genera un ambiente muy agradable incluso en las épocas más calurosas del año. Y hay que recordar que este confort natural del patio se puede extender al interior de la vivienda que lo rodea mediante la apertura de ventanas hacia el mismo.

Los patios muy amplios, no profundos (hablamos de profundidad como la relación entre la altura del patio y su anchura), se ven más influidos por las corrientes de viento exteriores y por lo tanto el aire de su interior se renueva con más frecuencia. Son menos efectivos a la hora de acumular aire fresco, pero en esta tipología nos podemos valer de láminas de agua para provocar un enfriamiento evaporativo (el aire se enfría porque cede energía al agua cuando esta se evapora) y vegetación para crear sombreamiento.

Diseñar un buen patio es trabajo del arquitecto que, durante el desarrollo del proyecto, deberá encargarse de estudiar la mejor manera de integrarlo en la vivienda para que aporte todos los beneficios posibles. En Arrevol Arquitectos estamos especializados en el diseño de viviendas sostenibles y de alta eficiencia energética, si estás pensando en construir una vivienda con un patio que aporte sus innumerables ventajas, puedes ponerte en contacto con nosotros y estaremos encantados de ayudarte.

Compartir

2 comentarios

    1. Buenos días Susanna, en climas calurosos y húmedos el patio también ayudará a refrescar la vivienda (aparte de todas las demás ventajas), pero es importante que tenga buena ventilación. Puedes ayudarte de plantas para regular la humedad del ambiente del patio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Cómo es una casa de steel framing?
Qué es el confort de una casa y cómo se puede medir
¿Cuál es el precio de una reforma integral en Madrid?
7 pasos a seguir para construirse una casa de principio a fin
5 ventajas de construir una casa moderna de madera