
La pista de tenis que ocupaba la parcela se había construido hacía muchos años y no disponíamos del proyecto original. El estudio geotécnico fue clave ya que, bajo la pista de tenis, descubrimos una capa de gran espesor de piedras de grandes dimensiones que ayudaban a filtrar hacia el subsuelo el agua de lluvia.
El diseño y geometría de la vivienda, que se adaptaba al lindero curvo que da hacia la calle, permitieron aprovechar la parcela al máximo. La complejidad del mismo, nos supuso hacer una dirección de obra exhaustiva, controlando los límites de retranqueo y los diferentes ángulos de la casa. La fachada sur debía ser totalmente simétrica y esto requirió supervisar al milímetro la posición de los pilares y posteriores capas de la fachada, hasta llegar a los acabados.
Entre los requerimientos del proyecto estaba el de utilizar soluciones constructivas que requirieran un mantenimiento mínimo, por eso decidimos utilizar una solución de panel sándwich metálico en la cubierta. Se eligió un color de acabado en gris pizarra para que quedase integrado con el resto de cubiertas de la urbanización.


Una vivienda de diseño y con todas las comodidades en plena sierra madrileña.
Plasmar el diseño de los planos en la construcción real era complicado, pero lo conseguimos a base de esfuerzo y constancia en la fase de dirección de obra. Además, la vivienda va equipada con aerotermia, suelo radiante-refrescante, aljibe para bastecimiento de agua, paneles solares y domótica para conseguir el máximo bienestar en su interior. En el exterior, el resultado es una casa con un diseño moderno pero integrado con el resto de construcciones de la zona.