
Toda la vivienda se desarrolla entorno a una gran plataforma desde la que se divisan las montañas de la sierra y el encinar de los alrededores. Para mantener esas vistas la vivienda se debía mantener en la parte más elevada de la parcela, por lo que fue necesario consolidar y mejorar el terreno.
Aunque el terreno se había elevado para generar la plataforma de la vivienda, el firme donde debían apoyar las zapatas se mantenía a la profundidad original, ahora incrementada por el relleno de tierras, por lo que tuvimos que recurrir a pozos de cimentación.
Se abrieron grandes ventanales al sur y al este y se limitaron las aperturas al norte y al oeste, así la vivienda tiene de partida un mejor control sobre la radiación solar y evitamos que se pueda recalentar en verano.


Una vivienda compacta pensada para disfrutar de su entorno
La vivienda tiene un diseño moderno, pero bien integrado con el resto de construcciones del entorno gracias a la combinación de una cubierta plana con una cubierta a dos aguas acabada en color teja.
Desde el interior, gracias a la posición elevada de la casa, los grandes ventanales de los dormitorios ofrecen unas vistas panorámicas del paisaje de la Sierra de Madrid así como de la propia parcela, con la piscina en primer plano y un fondo salpicado de encinas y piedras que se han mantenido totalmente en su estado natural.
El consumo energético de la vivienda es prácticamente nulo gracias al aislamiento térmico que la rodea por completo, incluso bajo el suelo. Una aerotermia se encarga de calentar el agua y también de hacer funcionar el suelo radiante refrescante. Por último, una instalación de paneles solares en cubierta.