
Tuvimos que conocer a fondo cómo estaba construida la cubierta y las fachadas, y encargamos un informe termográfico, donde descubrimos por qué no había forma de climatizar la casa a pesar de tener los radiadores a más de 32ºC. La fachada perdía temperatura por muchas zonas y la cubierta nunca se aisló debidamente.
La mayor complejidad era aislar correctamente la casa, así que hubo una dedicación mayor en su estudio y la elaboración de detalles constructivos y un 3D antes de iniciar las obras.
También habilitamos la terraza instalando una pérgola bioclimática con lamas orientables, la cual da sombra y ventilación en verano, mientras que en los días de lluvia genera un techo completamente estanco.


Una obra compleja realizada con éxito
Logramos cumplir con los objetivos de plazos y presupuesto, a pesar de contar con una cubierta muy antigua y la delicada situación del Covid en 2020. Aislamos la vivienda y volvimos a realizar un informe termográfico, corroborando que la casa estaba mucho mejor aislada, las fachadas y cubiertas ya no perdían temperatura y los saltos más grandes y muy puntuales eran de apenas 4ºC.