
Aunque la distribución original contaba con el número de habitaciones necesarias, era necesario optimizarla y ajustarla para acoger los 2 vestidores (no había ninguno) y los 3 baños (solo tenía 2). Por esta razón se demolió por completo toda la tabiquería interior de la casa. A continuación, se demolieron los trasdosados de la cara interior de fachada, que se volverían a levantar con el máximo espesor de aislamiento térmico, pero sin perder espacio útil.
Con la casa totalmente diáfana y demolida, marcamos en el suelo la nueva distribución para comprobar que todo encajaba correctamente. Cada centímetro era importante ya que queríamos exprimir al máximo los 120 m2 de superficie.
También se realizó un estudio detallado de la instalación de suelo radiante-refrescante ya que el espacio disponible para las instalaciones era muy limitado. Finalmente optamos por la combinación de una caldera de condensación de alta eficiencia y una aerotermia para climatizar la casa, ya que esta era la opción que menos espacio ocupaba.


Un piso cómodo, confortable y con el máximo equipamiento.
El resultado fue una vivienda con una distribución y equipamiento totalmente a medida de los gustos y el estilo de vida de nuestros clientes. Cómoda, práctica, moderna y, al mismo tiempo, totalmente personalizada. Cada miembro de la familia eligió los acabados que quería para sus respectivas habitaciones y baños, que se colocaron con toda la atención a los detalles.
Bajo unos acabados de alta calidad, se esconde toda una capa de aislamiento térmico y acústico. Esto, combinado con un sistema de climatización moderno y eficiente, permiten a estas hermanas y su madre disfrutar de un nuevo hogar con el máximo nivel de confort.