
En cuanto visitamos esta casa por primera vez, sabíamos que antes de poder proponer una buena distribución, un diseño interesante o realizar los cálculos para poder mejorar la eficiencia, debíamos tener una solución para las humedades, tanto en muros como en suelos. Colaboramos con una empresa especializada en ese tipo de soluciones, pero su trabajo solo nos permitía reparar las humedades de los muros. Para poder solucionar las humedades del suelo tuvimos que rehacerlo por completo. Se picó todo hasta llegar al terreno y se ejecutó un forjado ventilado tipo caviti para remediar el problema para siempre.
Para conseguir más luz no podíamos hacer grandes cambios, la cantidad de ventanas es la que es, pero sí que podíamos mejorar la cantidad de luz que pasa a través de cada una de ellas. Con ese objetivo, se eligieron ventanas de marco oculto, donde casi todo el hueco es vidrio, se elevó los cajones de persiana por encima del hueco y se pasaron casi todas las ventanas a una sola hoja, optimizando aún más la cantidad de vidrio total. La diferencia fue muy notable.
Con las dificultades ya detrás de nosotros, era momento de centrarse en el diseño y crear una casa única. Para ello decidimos centrar los esfuerzos en la iluminación y colaboramos con una empresa especializada para obtener un resultado increíble.


Cuesta creer que la casa sea un bajo
Los bajos tienen mala fama en general, pero este bajo en el centro de Madrid ya no es un bajo cualquiera, es una vivienda moderna, luminosa y eficiente. La incorporación de suelo radiante-refrescante con aerotermia y la mejora del aislamiento fue clave para maximizar el confort, mientras que el uso de ventanas de marco oculto y una iluminación artificial cuidadosamente estudiada nos permitió olvidarnos de que estamos en un bajo. Cada detalle fue pensado para crear una casa contemporánea que combina diseño, confort y eficiencia, con un notable aumento de su valor como inversión.