
En la actualidad, la sostenibilidad y eficiencia de nuestras casas es algo que cada vez se valora más, o que incluso se da por hecho. Cualquiera que se va a construir una vivienda da por sentado, por ejemplo, que esta tendrá paneles solares, que estará bien aislada y que tendrá un consumo energético muy bajo. A raíz de esta tendencia, surgieron varios certificados especializados en valorar la eficiencia energética de las viviendas más allá de lo exigido por la normativa estatal, entre ellos está el certificado Pasivhaus, que es posiblemente el más exigente en cuanto eficiencia energética.
Pero ¿Qué diferencia hay entre construir una casa certificada Passivhaus y otra que no tiene este certificado? ¿siendo la normativa actual tan exigente, tiene sentido el certificado Passivhaus?
En arrevol podemos decir, con cierto orgullo, que hemos diseñado, construido y certificado una vivienda Passivhaus, algo que no es nada sencillo. Así que en este artículo vamos a contar por qué tiene sentido certificar una vivienda Passivhaus desde nuestra propia experiencia.

La normativa estatal que se aplica a cualquier vivienda de nueva construcción
Desde septiembre de 2020, la normativa de eficiencia energética que se aplica a cualquier vivienda de nueva construcción (Documento Básico HE Ahorro de energía) es tan exigente, que muchas de estas viviendas nuevas que se están construyendo tienen una calificación energética A o B. Es importante saber que no es que la normativa obligue a que las viviendas tengan una A (o una B) en la calificación energética, lo que ocurre es que la normativa establece unos límites de demanda y de emisiones de CO2 tan exigentes que, cuando se hace el cálculo de la eficiencia energética, casi siempre sale una A o una B.
Este dato de eficiencia energética se calcula durante el desarrollo del proyecto de cualquier vivienda de obra nueva, es obligatorio. Así que, si te vas a construir una casa o te has comprado una vivienda de obra nueva, entre la documentación del proyecto tendrás ese certificado energético que justifica que tu vivienda cumple con lo que marca la normativa y, por tanto, casi seguro que tiene una letra A o una B.
La eficiencia energética del proyecto frente a la ejecución de obra

El principal problema que tiene la normativa del Código Técnico de la Edificación (CTE) es que muchas veces se queda tan solo en el papel. Y es que, como ya hemos comentado en multitud de artículos, para que una vivienda tenga una eficiencia energética muy alta, el proyecto es importante, pero es aún más importante la ejecución.
La normativa estatal no establece ningún tipo de control sobre la ejecución de las obras. Estas deben ser acordes al proyecto, la dirección de obra supervisa que así sea, pero ni el arquitecto ni el aparejador están 8 horas al día controlando la obra, y la mayoría de las constructoras están todavía muy poco familiarizadas con los aspectos más cruciales en la ejecución de una obra de cara a conseguir una buena eficiencia energética. Muchos detalles constructivos no se ejecutan bien porque, aunque se definan claramente en proyecto, no se les da importancia o porque la constructora prefiere conseguir un ahorro económico.
Con esto queremos decir que un proyecto, que sobre el papel es una calificación energética A, una vez construido, si se comprobase o calculase, tendiendo en cuenta la ejecución de obra llevada a cabo, probablemente obtendría una calificación energética más baja (sin embargo, al construir una casa certificada passivhaus esto no ocurre).

Nosotros trabajamos con constructoras especializadas (o como mínimo muy familiarizadas) en viviendas de alta eficiencia energética y, aun así, durante la dirección de obra, tenemos que estar constantemente pendientes de que los detalles constructivos se ejecuten adecuadamente y pedir muchas correcciones de trabajos mal ejecutados.
Si de verdad queremos construir una casa de alta eficiencia energética, no vale con tener un proyecto con calificación A (casi todos serán así), si no que deberemos contratar a un estudio de arquitectura especializado, experimentado y totalmente comprometido con el tema. Ya que, aparte de tener un buen proyecto, si se descuida la dirección de obra, la vivienda no será ni de lejos eficiente. Además, preferiblemente, también deberemos contratar una empresa constructora familiarizada con la construcción de viviendas de alta eficiencia energética o, por lo menos, comprometida con realizar una buena ejecución del proyecto.
Passivhaus frente a CTE: Por qué certificar tu vivienda es la única garantía real de alta eficiencia

Este asunto comentado en el apartado anterior es, posiblemente, la diferencia más importante entre una casa certificada Passivhaus y una casa que simplemente cumple la normativa actual.
El estándar passivhaus establece unas pruebas obligatorias y un procedimiento de justificación durante la fase de obra. Cuando se quiere construir y certificar una casa passivhaus es obligatorio contratar a un certificador independiente del arquitecto que nos vaya a hacer el proyecto.
- Durante la fase de proyecto, el certificador asesora al arquitecto sobre cómo conseguir que el proyecto cumpla con todos los requisitos que establece este estándar (los cuales son bastante más exigentes que el CTE).
- Durante la fase de obra, el arquitecto debe estar muy pendiente de que todo se ejecute correctamente y hacer fotografías del proceso de construcción. Estas fotografías se envían al certificador para justificar que se está construyendo todo según lo previsto en proyecto y en los cálculos de eficiencia energética.
Si algo no se construye de acuerdo al proyecto, hay que recalcularlo. El arquitecto debe recalcular todos los detalles constructivos que hayan cambiado, para saber si estos conllevan una pérdida energética mayo o menor que lo previsto en el proyecto inicial.
Si algo no se puede justificar, se toma la opción más desfavorable en el cálculo, lo que posiblemente signifique que la vivienda no va a obtener el certificado.

Además, una vez está construida toda la envolvente (cubierta, fachadas, ventanas, etc.) y se han terminado los trabajos relacionados con la estanqueidad al aire, se hace un ensayo en la propia obra, llamado “Test Blowerdoor” (que traducido al castellano sería algo así como “puerta soplante”), el cual sirve para medir las filtraciones de aire que tiene la casa. Este test es obligatorio para obtener el certificado Passivhaus, así que, si no se supera este test, hay que buscar los fallos, repararlos y repetirlo (hasta que el resultado sea el correcto).
¿Cuál es la diferencia en exigencia entre los parámetros de eficiencia energética del Código Técnico de la Edificación (CTE) y el estándar Passivhaus más básico (Classic)?

Hemos empezado marcando la diferencia en el control de la ejecución de obra, pero también hay que tener en cuenta que, como punto de partida, el estándar Passivhaus establece unas condiciones bastante más exigentes que el CTE.
En esta tabla hemos resumido los parámetros más importantes que se miden en el CTE para una vivienda construida en Madrid ciudad, que son diferentes a los que exige el CTE para una vivienda construida en la sierra de Madrid (más laxos porque el clima es más duro), frente a los límites que marca el estándar Passivhaus (sin importar la ubicación de la vivienda).
| Parámetro Técnico | CTE Madrid Ciudad (D3) | CTE Sierra Madrid (E1) | Passivhaus Classic |
| Demanda Calefacción | ≈ 25 – 28 kWh/m²a | ≈ 40 – 48 kWh/m²a | Estricto: ≤ 15 kWh/m²a |
| Demanda Refrigeración | Límite según zona (aprox. 15 kWh/m²a) | Límite según zona (aprox. 15 kWh/m²a) | Estricto: ≤ 15 kWh/m²a |
| Demanda Energía Primaria Total (PER) | Límite ≈ 70 – 80 kWh/m²a | Límite ≈ 85 – 95 kWh/m²a | Máximo 60 kWh/m²a |
| Hermeticidad (n50) | ≈ 3,0 a 6,0 h⁻¹ | ≈ 3,0 a 6,0 h⁻¹ | Máximo 0,6 h⁻¹ |
Como vemos en la tabla anterior, los criterios para conseguir un certificado Passivhaus Classic (el más básico) son, en general, más exigentes que el CTE y hasta un 80% más exigentes en apartados como la hermeticidad al aire.


Conclusión

Muchas personas no eligen el estándar Passivhaus porque creen que va a encarecer innecesariamnente la construcción de su casa. La realidad es que, a día de hoy, construir una vivienda Passivhaus apenas tiene un coste adicional sobre una vivienda diseñada y construida acorde al CTE. Los costes extra que son seguros, no son muy altos: son los correspondientes al certificador Passivhaus independiente (que es un coste insignificante en relación al proyecto completo); y el precio adicional que cobrará el estudio de arquitectura, ya que hacer un proyecto passivhaus conlleva mucho más trabajo técnico y de justificación para nosotros los arquitectos.
Lo que marca la diferencia en el estándar Passivhaus frente a una vivienda que simplemente cumple el CTE es:
- En el estándar Passivhaus existe un control de la ejecución de las obras, que deben corresponderse con el proyecto y se realizan pruebas. Un proyecto construido respetando el CTE también debe corresponderse con el proyecto, pero en la práctica ningún organismo oficial lo verifica ni comprueba.
- El estándar Passivhaus establece unos límites mucho más exigentes que el CTE actual en cuanto a eficiencia energética.
En arrevol arquitectos estamos especializados y comprometidos con la construcción de viviendas de muy alta eficiencia energética, superando en todos nuestros proyectos los límites establecidos por normativa. Creemos que construir bajo el estándar passivhaus es una buena manera de garantizar que nuestra vivienda es eficiente en la realidad y no solo sobre el papel. Animamos a todas aquellas personas comprometidas con el medio ambiente y la construcción sostenible, a que se construyan su casa recurriendo a este estándar si quieren un resultado fiable y una casa con el máximo nivel y equipamiento en confort y eficiencia energética.
Si quieres informarte más, no dudes en contactarnos.
