Consejos para reformar tu casa en la jubilación
Consejos para reformar tu casa en la jubilación
La jubilación es un buen momento para reformar tu casa, adaptarla a tus nuevas necesidades y hacerla más cómoda y confortable.
Fecha:
17 de marzo de 2026
Escrito por:
Julio A. Romero Alonso

En el momento de la jubilación muchas personas se plantean hacer todas esas cosas para las que, a lo largo de la normalmente ajetreada vida laboral, no han tenido tiempo, entre ellas muchas veces se encuentra la necesidad de reformar y renovar la casa en la que hemos vivido durante muchos años, pero que no hemos tenido tiempo de actualizar. En ocasiones la casa está igual que cuando la compramos, otras veces está reformada pero ya desde hace muchos años, muchos elementos empiezan a funcionar mal o tiene una distribución que ya no nos encaja.

Reformar una vivienda es algo menos apetecible que irse de viaje y disfrutar de nuevas experiencias con todo el tiempo libre que da la jubilación (si hay nietos de por medio quizá no tanto), pero muchas veces es necesario. En este artículo recopilamos algunas ideas a tener en cuenta para todas aquellas personas recientemente jubiladas y con unos ahorros disponibles para invertir en la reforma de aquel lugar en el que pasarán más tiempo que en ningún otro en su vida, su casa.

Aunque sea difícil hablar del asunto, hay que pensar que jubilarse y hacerse mayores implica muchas situaciones totalmente nuevas, que se pueden dar aunque no nos guste la idea, entre ellas está el que pasemos una temporada en silla de ruedas por alguna operación o lesión, o el que necesitemos una persona que nos ayude en casa de manera continua. Normalmente las viviendas no están preparadas para estas situaciones.

Mejorar la accesibilidad

La accesibilidad es un concepto complejo y muy amplio, pero puede resumirse de forma sencilla, más amplitud y menos obstáculos. Independientemente de la edad que tengamos, tener una vivienda amplia y sin elementos que dificulten la circulación por la misma es una buena idea, pero cuando somos más mayores se agradece aún más.

Las puertas deben ser amplias, mínimo de 72 cm de ancho, pero si pueden ser de 82 cm mejor. Así podremos pasar cómodamente por ellas y mover cosas de un lado a otro sin dificultad. 82 cm de ancho también es perfecto para que pase fácilmente una silla de ruedas, o cualquier otra silla que queramos mover el día que tengamos invitados, así como un carrito de bebé.

En cuanto a los pasillos, si pueden ser de 1 metro de ancho mejor. Normalmente los pasillos son de 90 cm de ancho, esta es la medida estándar y suficiente en la mayoría de los casos, pero siempre viene bien un poco más de amplitud que permita moverse por la casa con total comodidad y sin estorbos. En todo caso, lo ideal sería no tener pasillos o reducirlos al mínimo para aprovechar mejor el espacio.

Por supuesto no hace falta decir que, si hay algún escalón en el interior de nuestra vivienda, hay que intentar eliminarlo o crear un recorrido alternativo que nos permita acceder a los distintos niveles de la casa sin subir o bajar escaleras. En las viviendas unifamiliares con varias plantas, lo más práctico puede ser instalar un ascensor. En los pisos, los desniveles suelen ser pequeños (de un escalón o dos) y se pueden sustituir muchas veces por rampas con una pendiente suave. Si vivimos en un dúplex, quizá es el momento de plantearnos venderlo y cambiar de casa a una más cómoda.

Reforma los baños

Los baños son un espacio de la casa que suele tener un tamaño ajustado. Muchas veces están equipados con una bañera, que resulta incómoda y que además usamos como si fuera una ducha. También puede que tengan un bidé, el cual apenas usamos y ocupa espacio que podríamos dedicar a otra cosa. Es habitual que el baño tenga una puerta especialmente pequeña, con un ancho de tan solo 62 cm, algo que, como comentábamos en el apartado anterior, puede resultar muy incómodo. En definitiva, en el momento de la jubilación merece la pena reformar los baños.

Para reformar el baño mucha gente se centra en renovarlo por dentro, sin variar su tamaño, a veces incluso manteniendo esa puerta de paso pequeña. En algunos casos es recomendable estudiar si se puede ganar espacio al baño (a partir de algún armario, ajustando algún vestíbulo o alguna otra habitación), para que sea más amplio y por tanto más cómodo de usar.

Además de esto, cambiar la bañera por una ducha, sería de lo más importante. Así como la ampliación del ancho de la puerta, que al menos tiene que tener 72 cm. La ducha y el acceso a la misma también debe ser lo más amplio posible, por si alguna vez alguien tiene que ayudarnos, y contar con elementos para agarrarse o incluso sentarse en su interior.

Por lo demás, aprovechar para renovar los alicatados, el mueble del lavabo y el inodoro puede ser buena idea. Otra buena idea es instalar un inodoro inteligente porque son mucho más cómodos que los inodoros tradicionales e integran la función bidé.

Optimiza la distribución de la casa

Este punto es el más importante de todos. Muchas veces hacemos pequeñas reformas espaciadas en el tiempo porque nos vamos dando cuenta de las cosas que no funcionan en nuestra casa poco a poco. Pero si desde el principio hacemos un repaso general e identificamos las necesidades que tenemos y aquellas partes de nuestra vivienda que se pueden mejorar, tomaremos mejores decisiones. Para esto lo mejor es contar con un arquitecto que nos asesore.

Es posible que ya no necesitemos el mismo número de habitaciones que antes o que, por ejemplo, queramos cambiar de sitio el dormitorio principal para que pueda tener un vestidor, colocarlo más cerca del salón y la cocina, etc. También merece la pena estudiar si, como hemos dicho antes, se pueden hacer los baños más grandes, o incluso añadir un baño más.

En la jubilación nuestra forma de vida y rutinas cambian, por lo que tiene sentido que nuestra casa también cambie y se reconfigure para adaptarse a nosotros. Un salón más grande para las reuniones familiares, una cocina cómoda en la que quepa una mesa para comer a diario, espacios más abiertos para que la luz natural se extienda todo lo posible por la casa, una entrada con un espacio para sentarse y cambiarse de zapatos, un dormitorio específico para alguien que nos ayude con las tareas de la casa, etc.

Optimizar la distribución de una casa para la jubilación requiere una reforma integral en la que posiblemente haya que demoler toda la tabiquería para rehacerla de nuevo. Por ello es fundamental contratar un arquitecto que nos haga los planos del proyecto, nos asesore y dirija la obra. Desde luego, es más complicado que reformar solo los baños, pero el resultado merece la pena. Hacer una reforma integral te permite actuar en todos aquellos puntos en los que sea necesario y adaptar nuestra vivienda de una sola vez, en vez de ir haciendo pequeños ajustes, uno detrás de otro y con resultados muchas veces mediocres.

Mejora la eficiencia energética y el confort interior

El confort interior se podría definir, a nivel subjetivo, como “estar a gusto en casa” y esto está íntimamente relacionado con la eficiencia energética. Mejorar la eficiencia energética de una vivienda significa, entre otras cosas, aislarla lo mejor posible del frío y del calor. Esto se traduce automáticamente en que vamos a estar más a gusto en nuestra casa, porque pasaremos menos frío en invierno y menos calor en verano.

Pero no es solo el confort ¿imaginas no tener que pagar nada de electricidad o gas en algunos meses del año? Generalmente el sueldo que nos queda en la jubilación es inferior del que teníamos antes y nunca viene mal un ahorro. Pues esto también se puede conseguir si aprovechamos la reforma de la casa para mejorar la eficiencia energética. En arrevol Arquitectos estamos especializados en este tipo de reformas desde hace ya más de una década. Muchos de nuestros clientes, muchos meses del año, no pagan más que el mantenimiento en las facturas de suministros energéticos.

Conclusión

Una vez llegue el momento de la jubilación, tenemos por fin tiempo por delante para reorganizar nuestra vida y también nuestras casas. Adaptar la vivienda para esta nueva etapa merece la pena y será algo que valoraremos enormemente según vayan pasando los años. A veces se puede hacer una reforma sencilla, pero en la mayoría de los casos es necesaria una reforma completa para que nuestra casa sea cómoda y también para mejorar la eficiencia energética y conseguir el máximo confort interior. Estar a gusto en nuestra casa es lo más importante. Para hacer una reforma de este tipo, lo mejor es contratar un profesional que te aconseje y controle la obra para que todo salga perfecto. Contáctanos y te asesoramos sin compromiso.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Tu casa es eficiente en la realidad o solo sobre el papel? El valor del certificado Passivhaus frente a la normativa actual
¿Cuánto cuesta construir una casa?
¿Cuánto cuesta construir una vivienda unifamiliar de muy alta eficiencia energética en 2026?
Errores comunes en una reforma y como evitarlos
¿Se puede instalar suelo radiante con calefacción central?
Tu reforma de calidad, con la confianza de un arquitecto a tu lado.

Consúltanos sin compromiso.

Resumen de privacidad

La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como guardar tus preferencias sobre el uso de las cookies o ayudarnos a comprender qué secciones del sitio web encuentras más interesantes.